We are open again with Aldo Urbano's exhibition!
ShowroomEditions

Aldo Urbano

ESP (Scroll down for ENG)

“Monté la exposición e inmediatamente la dejé cerrada, como si de repente creyese concentrado en ella un mal que me parecía contagioso, o quizá como si la quisiese preservada del mal que aúlla en la ciudad como un fantasma, y en estos días la he imaginado para siempre cerrada, la ciudad arrasada por la tormenta y Bombon como una cripta antigua, repleta de maldiciones y tesoros. Y como todo lo que puede ser encontrado algún día lo ha de ser, ávidos exploradores encontrarán algún día la sala intacta, su aire enrarecido por las partículas almacenadas a través del tiempo, y pensarán que lo que hay cifrado en las paredes fue una amenaza que les perseguía, latente en el espacio y de la que nos advierten desde el pasado con la esperanza de que el lenguaje de la oscuridad, el éxtasis y el temblor no hayan caído totalmente en desuso.”

La exposición propone un recorrido de carácter emocional a través de tiras de cómic y papeles pintados. El elemento textual, irónico y poético aparece en un cómic producido expresamente para la ocasión, en el que un mono que pinta desciende a los mares interiores de la tierra.

“ORIÉNTAMENELINTERIOR” es una fórmula que el que pinta oyó en sueños y que parece empezar donde termina, como si estuviese hecha para repetir en bucles o contuviese algún extraño orden interno. Se la cantaba a sí mismo para no perderse mientras bajaba, cuando las palabras perdían la fuerza y en cambio la ganaba un temblor antiguo que hacía crecer las aguas y las volvía violentas.

En las pinturas, dispuestas siguiendo el movimiento de una ola con sus auges, clímax y depresiones, se investiga una actitud de rendición física ante fuerzas que nos sobrepasan, como un éxtasis por el que hubiera que dejarse atravesar sin oponer resistencia. En las imágenes hay paralelismos entre las crecidas de las olas o los embates destructivos de la naturaleza y aquellos estados emocionales capaces de poseer un cuerpo y quemarlo como lo haría un rayo. El elemento corporal está muy presente, la herida del cuerpo es la herida del mundo y la práctica de la pintura sirve para penetrar en esas regiones del dolor en las que las palabras dejan de servir. Elementos como el nudo, el temblor o las criaturas aladas son el códice para una pintura que señaliza los puntos que atraviesa una ola cuyo fondo es emocional, como si las marismas corruptas del agua estancada se encendiesen de golpe con una fuerza que parece provenir de los propios elementos.


ENG

“I set up the exhibition and immediately left it closed, as if I suddenly believed that an evil that seemed contagious was concentrated in it, or perhaps as if I wanted it preserved from the evil that howls in the city like a ghost, and these days I have imagined it forever closed, the city ravaged by the storm and Bombon like an ancient crypt, full of curses and treasures. And as everything that can be found someday, avid explorers will one day find the room intact, its air thinned with particles stored over time, and they will think that what has been encrypted on the walls was a threat that was chasing them, latent in space and which warns us from the past in the hope that the language of darkness, ecstasy and trembling have not completely fallen into disuse.”

The exhibition proposes an emotional journey through comic strips and painted papers. The textual, ironic and poetic element appears in a comic produced specifically for the occasion, in which a monkey who paints descends into the interior seas of the earth.

“ORIENTAMENELINTERIOR” is a formula that the painter heard in dreams and that seems to start where it ends, as if it were made to repeat in loops or contained some strange internal order. He sang it to himself in order to not get lost as he descended, when the words lost their strength and instead were gained by an ancient tremor that made the waters grow and turned them violent.

In the paintings, arranged following the movement of a wave with its booms, climaxes and depressions; an attitude of physical surrender to forces beyond us is investigated, like an ecstasy that one should allow to go through without resisting. In the images there are parallels between the rising waves or the destructive attacks of nature and those emotional states capable of possessing a body and burning it as lightning would. The bodily element is very present, the wound of the body is the wound of the world and the practice of painting serves to penetrate those regions of pain where words cease to serve. Elements such as the knot, the tremor or the winged creatures are the codex for a painting that marks the points crossing a wave whose background is emotional, as if the corrupt marshes of standing water were abruptly ignited with a force that seems to come from its own elements.